El Confidencial.com

Texto: Pablo D. Almoguera
Fotografía: © Fundación Manolo Prieto
Año: 2021

«Manolo Prieto trajaba en uno de sus dibujos mientras su esposa, Emilia, leía el libro cuya portada debía ilustrar la semana siguiente. Era la singular mecánica de trabajo que había ideado para mantener una producción casi industrial. Agotadora, pero necesaria para llevar un jornal digno con el que mantener a la familia. Una fertilidad creativa únicamente al alcance de un genio, de uno de los mejores diseñadores de este país, cuyo Toro Osborne tomó la portada del ‘New York Times Magazine’ en 1972 para trascender la publicidad y convertirse en icono de un país. Un trabajo como ilustrador de novelas que “acercó las grandes obras de la literatura universal” a una España de postguerra, casi analfabeta, a la que lograba seducir con increíbles dibujos que colgaban de los cordeles de los quioscos como las piezas de arte lo hacen en los museos (…)» Seguir leyendo

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